Política

Abraham Sequeda: Una organización política eficaz, el posicionamiento y conversión de la opinión pública

Después del propio análisis y autoevaluación se debe comprender su alcance inmediato, mediato o tardío. De esta forma las actitudes frente a los escenarios más realistas se presentan con diferentes mecanismos: subversivo, electoral, jurídico y constitucional. Para tal fin, aclarar el rol específico de cada quién es una tarea nada fácil, puesto que una mala decisión sería la autodestrucción o verse con uno de los monstruos antes mencionados

En términos comerciales, productividad y mercado, muchos elementos cuentan, pero el definitivo es la venta; adicionando como garantía de calidad, la posventa. Para una organización política sea cual sea el entorno, el fin es precisamente eso, vender una idea o una propuesta. Haciendo referencia a ese entorno, la propuesta puede ser de liberación de ideologías y/o una propuesta de gestión pública de gobierno.

Esto último necesariamente pasa por tomar el poder político, a través de un mecanismo de fuerza o uno democrático en particular a través de una elección. En primer lugar la organización política debe asumir una conducta realista, no pesimista sino válida; luego eludir los monstruos: el engaño recurrente, la pérdida de recursos: el tiempo, la emoción, así como estafar la poca motivación al logro.

Después del propio análisis y autoevaluación se debe comprender su alcance inmediato, mediato o tardío. De esta forma las actitudes frente a los escenarios más realistas se presentan con diferentes mecanismos: subversivo, electoral, jurídico y constitucional. Para tal fin, aclarar el rol específico de cada quién es una tarea nada fácil, puesto que una mala decisión sería la autodestrucción o verse con uno de los monstruos antes mencionados.

El valor del ser humano como célula fundamental de la sociedad civil; es decir, el individuo con todos sus atributos, el potencial del ?Yo Puedo?, la competencia subjetiva, la autoconfianza y la efectividad personal hará germinar el rol movilizador y será el protagonista de tres acciones disímiles, que se traducirían como consecuencia en: No hacer algo, convertir una nueva dirigencia-liderazgo para una elección de representantes o una acción sui géneris.

¿Podemos colocarnos un objetivo, una meta, aunque sea pequeña y lograrla? ¿Cuál o cuáles son nuestras posiciones de ventaja? ¿Somos observadores, actores o jugadores? Una cosa es segura, todos se resume a si se está o no dispuesto a la acción. Decidirse en cual dimensión estar: seguir el juego o retirarse del juego.

@abrahamsequeda

Source: La Patilla