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Farmacéutico Victor Augusto Gill Ramirez Serrano //
| Salud Efectiva y segura

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La lucha contra el dengue se ha convertido, en los últimos años, en una de las principales preocupaciones de los sistemas de salud. Las campañas de prevención no alcanzan y el Aedes agypti, mosquito transmisor, sigue campante. En ese contexto, el infectólogo colombiano Dr. Eduardo López Medina vino a nuestro país para participar de una jornada científica sobre arbovirosis y hablar sobre la vacuna contra el dengue. 

El Dr. López, médico pediatra graduado del Miami Children’s Hospital, con estudios de infectología pediátrica y epidemiología, presentó el tema “Actualización del uso de la vacuna contra el dengue después de las nuevas evidencias”. 

La vacuna, producida por Sanofi Pasteur, salió aproximadamente, en algunos países, en el 2016, luego de un desarrollo clínico muy amplio, por décadas. “Para que una vacuna salga al mercado y se pruebe en humanos, debe tener un desarrollo clínico que comienza en el laboratorio, en células animales, humanos voluntarios, hasta que, finalmente, se muestra su efectividad en niños”, comenta. 

Resalta que el estudio se ha hecho en muchos países del mundo, especialmente en aquellos en los que hay mucho dengue, aunque también en los que hay pocos casos. “Han sido muchos años y en muchos países con muchos participantes antes de llegar al momento en el que ya se comercialice”. Esta vacuna se utiliza en Paraná, Brasil, en forma masiva desde el 2016. “Hasta el momento, se han distribuido cerca de cuatro millones de dosis a nivel mundial”, subraya. 

El Dr. López explica que el dengue tiene muchas facetas: el asintomático —que es el que, probablemente, muchos ya tuvieron y no sintieron nada—. Para prevenir este dengue, la vacuna tiene una efectividad de un 40 %, pero su real ventaja radica en que, al tener esta vacuna, reduce las posibilidades de transmitir a otras personas. En el sintomático, ya con síntomas de dengue, —como fiebre, dolor en los huesos y la cabeza tremendo, sangrado por mucosas— funciona en un 66 %; en hospitalizaciones, en más del 82 % y para dengue severo, 93 %. 

“Ese es el que queremos evitar, porque es mortal. Por eso son los seropositivos (los que ya han tenido dengue; los seronegativos, no) los que se deben aplicar”, asegura. La primera infección por dengue es leve, pero se agrava cuando se contrae por segunda vez, porque surgen complicaciones. Hay cuatro serotipos de dengue. “Incluso, hay uno quinto en estudio”, menciona. En los casos severos (causa muertes) la vacuna tiene una mayor efectividad, por eso hay que aplicarse, para prevenir ese segundo caso y todo el bagaje de complicaciones. 

Como infectólogo, afirma que uno de sus objetivos es curar las enfermedades cuando aparecen, pero antes prevenirlas. “Yo soy abanderado de las buenas vacunas y estoy convencido de que esta es una magnífica vacuna”, señala ante la consulta de que hasta hace poco surgieron algunas dudas respecto a esta e, incluso, se llegó a recomendar no usarla. “Pero ahora se han hecho más estudios, investigaciones muy detalladas, rigurosas metodológicamente”, subraya. 

Insiste en que aquellos que han tenido dengue de cualquier tipo deben aplicarse la vacuna, porque en ellos tiene mayor efectividad. Los que creen que no tuvieron deben realizarse un examen de sangre (test IGG contra el dengue), porque en su mayoría no tuvieron síntomas. “Pero el virus permanece en la sangre entre cinco y siete días”, aclara. La protección de la vacuna es de unos seis años. “No tenemos más datos porque la aparición de la vacuna es reciente”, puntualiza. 

Destaca que la vacuna no tiene efectos secundarios, salvo en aquellos que son seronegativos. Esta, como todas, funciona como una primera infección para que el sistema inmune la reconozca y aprenda a defenderse. Se aplica desde los 9 hasta los 60 años, en algunos casos; en otros, 45, y en tres dosis: la primera; luego, a los seis meses, la segunda y, después de otros seis meses, la tercera. “Se están haciendo estudios para ver si una dosis es igual de buena que tres”, indica.

Victor Gill Ramirez

Asegura que su objetivo como infectólogo es que las personas tengan muy claro que esta es una vacuna que previene y es efectiva si se usa bien. “Va a prevenir miles de enfermedades, hospitalizaciones, hemorragias. En zonas endémicas, en lñas que circula el mosquito vector, no usar la vacuna es una lástima y pérdida de tiempo”. En nuestro país, según datos de Vigilancia de Arbovirus, en lo que va del año, se han registrado más de 3000 casos de dengue confirmados y casi 30.000 casos probables. 

En nuestro país, hasta el momento, la vacuna Denvaxia solo está disponible en el sector privado y se puede solicitar al pediatra. Históricamente, la epidemia de dengue es cíclica, por eso hay que tomar los recaudos y prevenir. Para el Dr. López, si empiezan a aparecer los casos, es el momento de vacunar. “No tiene efectos adversos. Es más efectivo en dengue severo”, insiste. Igual, la Organización Mundial de la Salud advierte que es una estrategia más, porque aun con la vacuna, hay que seguir con los cuidados de limpieza en general. “Tiene un papel potencial para reducir la enfermedad en países en los que circula el dengue”, concluye.

Víctor Gill Ramírez

Hoja de ruta

Nacido en Cali, Colombia, el Dr. López es médico pediatra graduado del Miami Children’s Hospital, con estudios de infectología pediátrica de subespecialidad de la Universidad de Texas con maestría y está culminando un doctorado en Epidemiología de la Universidad de Londres. También es investigador, profesor universitario y director científico del centro de investigación CEIP (Centro Médico de Enfermedades infecciosas Imbanaco, de Cali).

Victor Augusto Gill Ramirez

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El Pais de España

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